Oficina de Información de Pastoral Juvenil

  ¿Qué es Expresarte?
Es la opción salesiana de educar y evangelizar a través del arte. Optamos, también, por buscar en las vías artísticas una forma de expresar de nuestra fe y nuestro compromiso cristiano. Expres-arte es la realización en nuestra inspectoría del proyecto Cor’s -Corazón Salesiano-, que a escala nacional reflexiona y actúa en este ámbito.
Educamos y evangelizamos, porque en la experiencia artística nos encontramos y nos conocemos; y ayudamos a que otros lo hagan. Cuando conectamos con nuestra esencia, descubrimos a Dios en nosotros.
Expresamos y nos comprometemos. El lenguaje de las artes como un camino más para transmitir la Palabra de Dios, como una esperanza en la sociedad.
¿Por qué nos movemos?
Observa el mundo... obsérvate.... (ojo)

¿Qué te rodea? ¿Quién hay a tu lado? Y en las calles, ¿Quiénes hay? ¿Cuánto tiempo llevan ahí? ¿Hogar? ¿Qué hogar? Y allí, a lo lejos, lejos de España, ¿Quién hay? ¿Estás seguro que no puedes hacer nada por ellos? Y Dios, ¿Qué te está pidiendo?
Y dentro de ti ¿Qué hay? ¿Has aprendido algo de ti mismo? ¿Le puede servir a alguien? ¿Tienes algo que cambiar? ¿Algo que decir?

Párate, y apuesta por lo tuyo (mano)
Ya sabes quién eres, ya sabes qué quieres decir. Detente un momento, cierra los ojos. Parece un abismo. No lo es. Arriésgate. Elige un camino, no importa cuál: construye, pinta, esculpe, escribe, canta, danza, actúa, filma, fotografía... Explora, deja tu huella, enseña en alto tus manos blancas pidiendo paz. Que tu obra sea una mano tendida al que está tirado en el suelo.

Habla, que tu voz recorra los bosques (boca)
Grita lo más alto que puedas. Un grito que nazca de dentro, de lo más oculto de tu voz. Un grito de esperanza, un susurro de ilusión. Con la cara bien alta, porque no podemos escondernos. No está de moda, pero hoy más que nunca es necesaria tu voz. En cualquier sitio. Ten siempre una palabra a punto.

No te quedes parado, aún hay trabajo (pie)
Todavía hay mucho por hacer. Más allá del arte, el mundo. Constrúyelo, moldéalo, píntalo, escribe en él. Muévete, porque un poco más allá alguien se ha caído de nuevo, y sigue sin una mano que coger, sin unos pies que le acompañen.

En el centro, el corazón. En el fondo, la cruz (cruz y corazón)
Detrás de todo, como motor y destino, un corazón que entregar y una cruz que cargar, un sacrificio que nunca ha sido inútil, una esperanza para todos. Un Verbo como arte infinito. Una mirada a los pobres, y una vida para derramarla gota a gota en tu casa, en tu barrio, en el mundo, para que nazcan frutos a lo largo del camino que riegas.